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Várices

Las várices son venas hinchadas y moradas en las piernas que pueden verse debajo de la piel. Pueden deberse a un daño sufrido por los vasos sanguíneos que se encuentran cerca de la superficie de la piel, una disminución del flujo sanguíneo o la presencia de válvulas dañadas o defectuosas en las venas.

Normalmente la sangre se desplaza por las venas con la ayuda de válvulas que permiten que la sangre fluya hacia arriba, contra la fuerza de gravedad. Si estas válvulas son débiles o es lento el flujo de sangre por las venas, la sangre puede acumularse y dilatar las venas.

Las várices son más comunes en las mujeres que en los hombres. El problema también es hereditario. Las mujeres embarazadas pueden sufrir várices debido a cambios hormonales y a la presión adicional que el feto ejerce sobre la región inferior del abdomen. Las várices también pueden ser causadas por un sobrepeso considerable o por permanecer de pie durante períodos prolongados.

¿Cuáles son los síntomas de várices?

El síntoma más evidente son las venas azules o moradas de aspecto tortuoso. Se producen cerca de la superficie de la piel y pueden sobresalir de la superficie de la pierna. Grupos de capilares dilatados denominados «arañas vasculares» a veces rodean las várices. Las várices pueden ocasionar hormigueo o dolor en las piernas. A veces los tobillos se hinchan a la noche. En la mayoría de los casos, las personas que obtienen tratamiento para las várices lo hacen por motivos estéticos.

¿Cómo se tratan las várices?

En las etapas iniciales de la enfermedad, las medias elásticas de compresión pueden aliviar el dolor y la hinchazón pero no eliminan las várices.

El tratamiento para eliminar las várices puede consistir en inyectar una solución salina que contrae las venas. Otra posibilidad es inyectar un líquido denominado «agente esclerosante» que hincha las paredes de la vena. A continuación se venda firmemente la pierna para comprimir las paredes de las venas. La cicatrización que se produce en la vena hace que las paredes se adhieran.

Algunos tipos de várices y arañas vasculares pueden tratarse con láser. El calor del láser se emplea para destruir las venas, las cuales se aplastan y cierran.

La eliminación quirúrgica se denomina «flebectomía» (extirpación venosa) y consiste en ligar la vena en ciertos puntos y extirpar la porción afectada. El organismo responde creando nuevas vías por donde puede circular la sangre.